¿Qué es la Piel Seca?

"Piel Seca" se utiliza para describir un tipo de piel que produce menos sebo que la piel normal. Como consecuencia de la falta de sebo, la piel seca carece de los lípidos que necesita para retener humedad y formar un escudo protector frente a influencias externas. Esto lleva a un deterioro de la función de la barrera.

La piel seca (xerosis) existe en grados de intensidad variables y en formas diferentes que no siempre pueden distinguirse claramente entre sí.

Es significativamente mayor el número de mujeres que de hombres con piel seca y todos los tipos de piel se secan más a medida que envejecen. Los problemas relacionados con la piel seca constituyen una afección corriente y representan el 40% de las visitas a dermatólogos.

 

 

Causas de la piel seca

La hidratación de la piel depende de la aportación de agua al interior de las capas más profundas de la piel y depende también de la transpiración.

La piel está perdiendo agua constantemente por:

  • Transpiración: perdida activa de agua de las glándulas provocada por el calor, el estrés y la actividad.
  • Pérdida transepidérmica de agua (PAT): la forma natural y pasiva por la que la piel pierde por difusión medio litro de agua al día aproximadamente desde las capas más profundas de la piel.

 

La piel seca está causada por la falta de:

  • Factores hidratantes naturales (FHN): especialmente urea, aminoácidos y ácido láctico - que facilitan la tarea de ligar el agua.
  • Lípidos epidérmicos como las ceramidas: los ácidos grasos y el colesterol que son necesarios para disfrutar de una función de barrera sana.

 

Como resultado, la función de barrera dérmica puede verse comprometida. Una sensación de tirantez y piel áspera indican a menudo la presencia de una piel seca. Las mujeres de edad avanzada con piel seca presentan arrugas y líneas más pronunciadas.

 

Identificación de los diferentes grados de piel seca

La sequedad de la piel oscila desde la piel que es algo más seca de lo normal hasta la piel extremadamente seca pasando por la piel muy seca.

Las diferencias se suelen poder distinguir del modo siguiente:

 

Piel seca

La piel ligeramente seca puede percibirse tirante, frágil y áspera y tiene un aspecto apagado. La elasticidad cutánea es también débil. Piel muy seca Si la sequedad no es tratada, la piel puede presentar:

  • Descamación leve o consistencia laminosa.
  • Aspecto áspero o lleno de manchas (en ocasiones parece envejecida prematuramente).
  • Sensación de tirantez.
  • Posible picor.
  • Es también más sensible a la irritación, el enrojecimiento y el riesgo de infección.

 

Piel extremadamente seca

Ciertas zonas corporales, especialmente manos, pies, codos y rodillas, son propensas a:

  • Aspereza.
  • Aspecto cuarteado con tendencia a formar rágades (grietas).
  • Callosidades.
  • Descamación.
  • Picor frecuente.
  • Lo más corriente es que la piel extremadamente seca se halle en ancianos o en manos gravemente deshidratadas.
  • Las plantas de los pies tienden a secarse y agrietarse.

 

Consejos para Combatir la Piel Seca

  1. Hidrátate Regularmente: Usa un hidratante adecuado después de bañarte y antes de dormir. Opta por productos que contengan ceramidas, ácido hialurónico o glicerina.
  2. Evita los Baños Calientes Prolongados: Prefiere el agua tibia y no te quedes demasiado tiempo en la ducha.
  3. Elige el Jabón Correcto: Utiliza jabones suaves y sin fragancia para evitar irritaciones.
  4. Humidificadores: Usa un humidificador en casa, especialmente durante el invierno, para añadir humedad al aire.
  5. Protección Solar: Aplica protector solar diariamente, incluso en días nublados. La exposición al sol puede resecar aún más la piel.

 

Tratamientos Caseros

  • Aceite de Coco: Excelente para una hidratación profunda.
  • Avena: Los baños de avena pueden ayudar a calmar la piel irritada.
  • Miel: Un gran hidratante natural que también posee propiedades antibacterianas.

 

Cuando Consultar a un Dermatólogo

Si los cuidados básicos no funcionan, o si notas grietas, sangrado o enrojecimiento persistente, es importante consultar a un dermatólogo. Él podrá recomendar tratamientos más específicos.

 

Conclusión

Cuidar la piel seca puede requerir ajustes en tu rutina diaria, pero con las medidas adecuadas, es posible mantener la piel hidratada y saludable. No olvides beber mucha agua y cuidar bien tu alimentación.

 

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